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miércoles, 6 de mayo de 2026

Visit Rwanda, o cómo blanquear un genocidio

El efecto de la propaganda es siempre arrollador, en cualquier contexto, pero cuanto más dinero se invierte en ella, más eficaz resulta. Uno de los pilares fundamentales del extraordinario poder y la influencia desproporcionada del régimen ruandés —el FPR (Front Patriotique Rwandais) liderado por Paul Kagame— reside en su inversión millonaria y sostenida desde hace más de dos décadas en las empresas de relaciones públicas y lobbying más punteras del planeta.

Se ha fraguado así una percepción internacional del «milagro ruandés» rotundamente falsa, pero muy bien apuntalada por empresas y figuras de prestigio, como los Clinton o los Blair. De hecho, sobre Tony Blair se afirma que no es un simple asesor del gobierno de Kagame —como figura oficialmente—, sino más bien su arquitecto. Esa imagen impecablemente fabricada blanquea y legitima a una figura siniestra como Paul Kagame y su círculo más estrecho, dejando en la sombra los gravísimos crímenes pasados y presentes del régimen: la agresión continuada contra la vecina República Democrática del Congo, el exterminio de su pueblo originario, la ocupación de su territorio y el expolio de su inmensa riqueza mineral.

El gobierno de Kagame y la red de empresas y think tanks que trabajan para él proyectan esta brillante imagen prefabricada al mundo entero, pero muestran una preferencia especial por España y Francia, los dos países donde la justicia ha llegado más lejos al acusarles de crímenes de guerra y de lesa humanidad, además del asesinato —mediante atentados terroristas— de varios de sus ciudadanos. Mucho dinero y no pocas ilegalidades les ha costado anular la causa judicial francesa y humillar a aquel gobierno, pero finalmente lo han conseguido. En el caso de España, el coste —también en dinero e ilegalidades— sigue siendo enorme y aún no se ha cerrado del todo: la causa, aunque mutilada, permanece abierta. En lo que se refiere al lavado de imagen, sin embargo, su trabajo raya en la perfección.

jueves, 2 de octubre de 2025

Octubre: memoria, resistencia y justicia para África

 Acabamos de entrar en el mes de octubre, que por quinto año consecutivo, el movimiento Black Alliance for Peace ha declarado “mes de Acción contra el AFRICOM”. Recomiendo a todo el mundo conectarse a sus webinars y prestar atención a sus comunicaciones.

 

El 1 de octubre también es un aniversario sangrante para los pueblos de la región de los grandes lagos africanos. El 1 de octubre de 1990, el FPR (Entonces llamado APR, compuesto por un grupo de militares del ejército ugandés) llevó a cabo el primer ataque contra Ruanda, iniciando una guerra de 4 años de masacres indescriptibles hasta culminar en abril de 1994, cuando derribaron el avión presidencial desencadenante de un caos sangriento, que todos conocemos como el genocidio de Ruanda. Mientras los hutus cometían el genocidio contra los tutsis, el FPR cometía al mismo tiempo genocidio contra los hutus y además sacrificó a miles de tutsis para achacar sus asesinatos a los extremistas hutu y por no dejar que el salvar a algún tutsi, les distrajera de su primera tarea que era exterminar a cuantos hutu pudieran; desde esos años hasta hoy mismo, mientras usted lee esto, comete genocidio de las poblaciones congoleñas de las provincias Kivu Norte y Kivu Sur. La llegada al poder en Uganda y Ruanda de los hombres fuertes de las potencias anglosajonas fue una descomunal desgracia para toda África, cuya amplitud se vislumbra mejor con el tiempo.

También fue el 1 de octubre, pero de 2010, cuando honestas manos pequeñas e invisibles de la ONU lograron sacar a la luz EL INFORME, así con mayúsculas, el informe más importante hasta la fecha para la región, que documenta 617 crímenes cometidos en Congo RD, entre 1993 y 2003. Este informe sí presenta las pruebas necesarias para que, llegado el caso de sentar a los responsables del actual gobierno de Ruanda ante un tribunal competente, constituirían crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y actos de genocidio. 

Ayer, Kambale Musavuli  publicó en sus redes sociales un emotivo homenaje a ese día. Lo traduzco íntegro aquí, porque no podría resumirlo: 

lunes, 31 de marzo de 2025

¿Alerta de catástrofe biológica? Nada importante

 

El día 27 de enero, el director regional para África del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Patrick Youssef, hablando a los periodistas en Ginebra, expresó la alarma del CICR por el riesgo existente de una catástrofe bacteriológica en el este de la República Democrática del Congo, RDC. 

Youssef señaló que el recrudecimiento de los combates en la entonces asediada, hoy ocupada, ciudad de Goma, podía desencadenar una grave catástrofe, si los cortes de electricidad que se estaban produciendo, provocaban la ruptura de la cadena de frío en la conservación de los patógenos almacenados en el National Institute of Biomedical Research (INRB) de Goma. Una «fuga de muestras de ébola y otros agentes patógenos», explicó, «podría desencadenar una catástrofe de consecuencias inimaginables». 

A pesar de la gravedad, semejante alerta apenas tuvo eco entre los medios y autoridades occidentales. Tampoco ningún organismo internacional mostró preocupación ni pública, ni oficialmente, mucho menos ningún gobierno occidental ¡ni siquiera africano! ¡Ni siquiera el propio gobierno congoleño! Nadie mostró preocupación alguna, al menos de manera pública.

Tanto la alerta como el silencio ante la misma plantea muchas preguntas ¿Cómo es posible que los medios independientes no le den importancia a este riesgo tan real? ¿Cómo es posible que los gobiernos ni lejanos ni cercanos se preocupen? Por otro lado ¿A quién se le ocurre tener un laboratorio de material tan peligroso y delicado en una de las zonas más inseguras e inestables del mundo desde hace décadas? Y ¿Por qué no conocemos al o a los responsables de tamaña negligencia? ¿Quién permite esto?

Solamente la AFP publicó las palabras de Youssef en una nota el día 28 de enero, como si de un desliz se tratase. A partir de la nota de la AFP la noticia se reprodujo en diversos medios no occidentales como Alarabiya News, The Hindu, la Citizen TV de Kenia, This is Beirut, Ciudad CCS de Venezuela, en algún medio menor de Argentina, de Chile… el periodista Max Blumenthal, con sus más de 700.000 seguidores, probablemente fuera el que más efecto de difusión tuvo, cuando habló de ello el día 30 de enero.

Así mismo, ni la Unión Europea, ni la Unión Africana, ni la OMS… ningún organismo emitió preocupación ni mostró interés alguno. Solo pude encontrar una declaración oficial de un gobierno: el ruso. La agencia rusa de Protección al Consumidor, de nombre Rospotrebnadzor, emitió un comunicado oficial sobre el asunto el día 28 de enero.

El laboratorio en cuestión se dice congoleño, pero en realidad es total responsabilidad de Francia y de Estados Unidos, financiado principalmente a través de la USAID y muy seguramente dirigido por el USAMRIID el (United States Army Medical Research Institute of Infectious Diseases), el más activo centro de investigaciones en materia de bio warfare, o guerra bacteriológica, del mundo.

La agencia rusa en su comunicado considera una «irresponsabilidad» por parte de Estados Unidos y Francia el trabajar con patógenos peligrosos en territorio de terceros países y asevera: «Esto es otra prueba más de que acumulan muestras de agentes como el ébola o la viruela sin garantía de seguridad en las infraestructuras», lo cual es una «actitud negligente de Washington y sus aliados».

El CICR no volvió a mencionar el tema explícitamente, como si de un desliz se hubiera tratado; solamente se podía leer en sus mensajes de redes que pedía a todas las partes beligerantes que respeten «infraestructuras críticas y esenciales como los laboratorios y los hospitales». 

Consulté a Francine Kongolo, de CICR de Kinshasa, y ella me aclaró el desvelo y enorme esfuerzo realizado por su organización durante las pasadas semanas:

«En efecto, el edificio del Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB), situado en Goma, representaba un riesgo mientras se desarrollaban los combates con artillería pesada. Si la integridad física del INRB se veía afectada o si se interrumpía la cadena de frío, se trataba de un peligro potencial que podía traspasar las fronteras de la RDC.

El CICR tuvo que trabajar para ayudar a asegurar el perímetro del emplazamiento del INRB contra los saqueos. El CICR también colocó un emblema de la Cruz Roja en el tejado del INRB para que fuera claramente visible desde el cielo y no pudiera confundirse con un objetivo militar. El CICR también suministró combustible al INRB para evitar cortes de electricidad y mantener la cadena de frío».

martes, 9 de febrero de 2021

Más violencia en la República Democrática del Congo

 En el ultimo año el numero de crímenes contra la población civil en la República Democrática del Congo (RDC) se ha incrementado significativamente en relación a otros periodos. La mayor parte de la violencia sigue azotando la zona de Ituri en el este del país, donde desde el año 2019 se contabiliza la muerte violenta de 1.200 civiles a manos de grupos irregulares o asociados a ellos y el desplazamiento de forzoso de 1.6 millones de personas consecuencia de la violencia, según UNICEF.

El problema de la persistencia de la violencia en el Congo sigue siendo el mismo de siempre: la falta de voluntad política tanto de los gobiernos congoleños de turno como por parte de la Comunidad internacional de llegar a los autores intelectuales de las masacres. Hasta ahora y como ha hecho el Tribunal Penal Internacional de la Haya, las acusaciones y los arrestos se han limitado a simples jefes de guerrilla, pero sin pasar al escalafón superior e investigar quiénes ordenaron las masacres y los crímenes. Detrás de todo está el hecho de que los jefes de estado africanos autores intelectuales de las masacres son piezas vitales para la llamada Comunidad Internacional (Estados Unidos y aliados) en la estrategia de control de la RDC y sus riquezas. Por otra parte, la causa de las masacres y las violaciones a gran escala es la estrategia de despoblación de territorios congoleños ricos en yacimientos mineros que en el futuro serian absorbidos por países vecinos vía balkanizacion de la RDC. Es decir, de forma directa o indirecta, las masacres siempre han estado favorecidas por los gobiernos de algunos países limítrofes, utilizando guerrillas congoleñas que financian o alentando conflictos étnicos y regionales en la RDC.

viernes, 7 de agosto de 2020

La República Democrática del Congo según Kambale Musavuli

Este texto ha sido escrito por el analista congoleño Kambale Musavuli, el día 6 de agosto de 2020. No hay fotos de la delegacion de más de 300 personas que viajaron a Congo, ni en la web de la UE, pero sí hay un informe que dice, efectivamente, bla bla bla sobre el viaje de "ayuda y buenas intenciones".

300 europeos en Congo, saltan todas las alarmas de los congoleños

«En junio de 2020, publiqué en mis redes sociales que me preocupaba la visita de los europeos a la RDC durante la pandemia de COVID-19. Tuvimos más de 300 personas volando a la RDC, en su mayoría diplomáticos con el pretexto del apoyo humanitario, dejando atrás a sus familias y arriesgando sus vidas para venir a ayudarnos en el Congo, en lugar de Italia o España.
Durante esa visita, la delegación de la Unión Europea se reunió con el presidente congoleño y se informó de que:
"La delegación está tratando de asegurar que los acuerdos militares firmados con los EE.UU. durante la primera visita del presidente congoleño a Washington se apliquen.

Artículo en francés:  

 
Lo que también me llamó la atención durante esta visita fue el hecho de que la UE presionó al presidente congoleño para que organizara un diálogo con los líderes de la oposición. Me pareció extraño que estuvieran interesados en esto. A través de algunas llamadas que hice, y el análisis de las protestas que siguieron después en el Congo, me quedó claro que había un proceso exterior para fortalecer el régimen de Félix en el poder ejecutivo, crear un gobierno de unidad y luego presionar a Kabila para que saliera del Congo.

Así que hace dos días, cuando vi la noticia en el sitio web de la embajada de EE.UU. de que AFRICOM reanudará su entrenamiento con los militares congoleños, reforzó el análisis de que Félix está siendo definitivamente controlado desde Washington para contrarrestar, entre otras cosas, los intereses de China y Rusia en la RDC a través de Kabila. 


Esto es lo que el jefe de Africom afirma sobre la cooperación militar:
"También me gustaría felicitarles a usted y a las FARDC por el reciente ascenso de la República Democrática del Congo al nivel 2 de la lista de vigilancia en el informe anual de los Estados Unidos sobre la trata de personas. ... Como resultado, los Estados Unidos pueden ahora relanzar los programas de cooperación en materia de seguridad con la República Democrática del Congo RDC, en particular mediante el envío de oficiales de las FARDC a los cursos internacionales de educación y formación militar en los Estados Unidos".

viernes, 16 de diciembre de 2016

«El pueblo del Congo necesita una revolución» BK Kumbi

La tensión en la República Democrática del Congo aumenta cada día. El gigante del corazón de África ve cambiar a sus presidentes solo mediante la violencia o mediante elecciones amañadas. Su ansiada tierra y sus deseadas riquezas hacen que sea un país bajo ocupación oculta a plena luz del día, en guerra silenciada que se cobra más víctimas que ningún otro conflicto en el mundo. El país de Lumumba debe recuperar su soberanía, debe hacer gala de su inteligencia y debe ofrecer justicia a las vícitimas del genocidio atroz que está sufriendo.

El día 19 de diciembre de 2016, a las 12 de la noche, se cumple el plazo para que Joseph Kabila abandone la presidencia que ha ocupado durante dos mandatos. Lo que reza la constitución. Pero el presidente, impuesto desde el exterior desde el principio, no dice nada. Su gobierno no ha organizado las elecciones. Se dice que no es posible organizarlas por lo menos hasta 2018, que no hay dinero… en el trozo de planeta más rico que existe… El entorno cleptócrata del presidente Kabila y su ejército, dirigido por ruandeses, reprime salvajemente las protestas en la calle. Encarcelan a los activistas y tratan de mantenerse en el poder. Pero les ha llegado la hora de partir. Es en este momento cuando los congoleños debieran prestar más atención a su historia para no repetirla. Que no se fien de los apoyos extranjeros para protestar ahora, que no se fíen de los políticos de oposición que no hablan de lo importante, solo prometen más de lo mismo. Ahora es el momento de pensar ¿Qué es lo más importante para el Congo?

miércoles, 15 de junio de 2016

¡Pobre Burundi! injerencias, mentiras y oro

El presidente de Burundi Pierre Nkurunziza anunció en abril de 2015 que se presentaría a un tercer mandato presidencial. Inmediatamente estallaron manifestaciones de protesta, que fueron fuertemente reprimidas por las fuerzas de seguridad. Nkurunziza quería cumplir lo que habían hecho antes, entre otros, el presidente de Uganda en 2005, el de Ruanda en 2010 y el de República Democrática del Congo en 2011, interpretar que el límite constitucional de dos mandatos presidenciales se refiere a los que se ha sido elegido por sufragio universal directo, no designado por algún otro proceso circunstancial, como haber sido designado tras acuerdos de paz o altos al fuego. 

Todos sus vecinos (Paul Kagame, Yoweri Museveni, Denis Sasso Nguesso y Joseph Kabila) han pasado este mismo estadio con relativa calma y han superado después con éxito el siguiente, el de modificar la constitución (Kabila está en ese proceso ahora) para perpetuarse en el poder, sin tanta oposición internacional como está teniendo el actual presidente de Burundi, ni siquiera al modificar la carta magna.

La población de Bujumbura recibe a la delegación de la ONU, 22 de enero de 2016.  ©Burundibwiza.com

sábado, 30 de agosto de 2014

África y América. ¿Por qué Ferguson es Congo?

Publico este artículo de BK Kumbi porque suscribo cada una de sus palabras.

Como africanos, a menudo nuestros ojos se vuelven hacia América porque para algunos de nosotros hay una ilusión que nos atrae- pero para otros el ojo se centra en cómo el hombre Negro aparece en escena en la realidad americana.

Para muchos americanos negros, como para la mayoría de americanos, África es una tierra de salvajes; y esta idea tiene una relevancia particular entre la población afro-americana porque muestra cómo se les ha enseñado a odiarse a sí mismos a través de la figura del llamado hombre original, un hombre que es sub-humano.

Sin embargo, cuando miramos las cosas más de cerca, una tiene que preguntarse si hay alguna diferencia real en el modo en que somos tratados. Las políticas imperialistas que afectan a las poblaciones africanas son las mismas que las aplicadas a la población negra en los Estados Unidos -precisamente porque el principio subyacente es que el cuerpo negro debe ser explotado vivo o muerto. Debe generar beneficios.

Provengo de un país, la República Democrática del Congo, donde más de 6 millones de personas han sido asesinadas y donde los asesinatos continúan teniendo lugar para que el mundo se beneficie de la riqueza del país, especialmente del coltán, un mineral utilizado para hacer teléfonos móviles. También es utilizado para manufacturar armas que matan a otros negros a miles de kilómetros de distancia de la propia tierra.

La cobertura mediática de esta tragedia en el Congo está ausente de la mayor parte de los canales americanos. Cuando es presentada, es para demostrar que hay negros que matan a negros. No se plantean preguntas sobre la gente o los países que arman a esos negros -y con qué propósito. En su lugar, los medios corporativos prefieren emitir historias sobre líderes de bandas en nuestra región que los Estados Unidos ha contratado para hacer el trabajo y alimentar la teoría de negros matando a negros a nivel internacional.

lunes, 21 de abril de 2014

¿Qué es el evento Morir en los Grandes Lagos? ¿por qué acudir a apoyar?

El próximo día 10 de mayo por la mañana, en Madrid, podemos unirnos a los ruandeses y congoleños para pedir justicia. Para decir pacíficamente “No queremos más sangre en nuestros móviles”, “No queremos más muertes ni violaciones por causa de nuestros aparatos electrónicos”. Tomemos conciencia de que nuestro apoyo, aunque sea con la mera presencia en la calle Montera, esquina con Gran Vía, es muy importante para terminar con el conflicto más mortífero de la actualidad: el del corazón de África.

Este evento lo organiza el movimiento ciudadano Don’t be blind this time (DBBTT), encabezado por la historiadora y activista congoleña residente en Suiza, BK Kumbi, y el analista político ruandés residente en Londres, Ambrose Nzeyimana. Ellos denuncian que el mundo parece estar ciego y haber llegado a considerar aceptable la práctica deshumanización de los pueblos de la región africana como algo normal en la cultura global. 

El nombre de su movimiento es como una llamada a la gente que pasea por la calle, “¡Eh! no estés ciego esta vez, acércate a enterarte de esto tan grave que te importa porque está causado por intereses económicos que te incumben

Se convoca a través de las redes sociales a todo el mundo para participar y asistir al acto de Morir en los Grandes Lagos que consiste en representar esta tragedia ante las narices de los acomodados europeos. 

El movimiento DBBTT llegó a la conclusión de que en Europa la gente no parece dar importancia a estos hechos tan graves porque no les pasa a ellos, porque no pasa a la puerta de su casa, entonces pensaron: ¿Por qué no hacemos una representación de la muerte y la ceguera e impunidad en la puerta de sus casas? Así comenzaron a desarrollar la idea del evento, una representación en la que algunos participantes interpretarían a los muertos y otros a los ciegos, con algunos otros repartiendo a los viandantes información sobre la realidad de la región: los peores crímenes imaginables silenciados, la implicación en ellos de personas y organizaciones conocidas que han sido denunciadas públicamente y la impunidad de las mismas gracias a la manipulación y la inconsciencia tanto ciudadana como de la mayoría de los responsables políticos occidentales.

También pretenden hacer ver la importancia y el poder que tiene la concienciación ciudadana. Los de DBBTT están convencidos de que los ciudadanos de a pie, si son conscientes de la situación y muestran su apoyo a estos pueblos hermanos, lograrán cambiar las cosas. Les dicen No sabes el poder que tienes en tu mano hasta que lo intentas, apóyanos.

El movimiento Dont be blind this time (No estés ciego esta vez), considera todos los acuerdos y marcos de paz impulsados por la comunidad internacional y la ONU como caballos de troya, que tienen la finalidad de infiltrar en el gobierno de la RDC a los militares ruandeses, detrás de los múltiples grupos rebeldes del este del Congo que exigen integrarse en el ejército: RDC, CNDP, M23…, y a partir de ahí, normalizar el saqueo de los ricos recursos naturales congoleños por parte de los diferentes actores.

miércoles, 2 de abril de 2014

Genocidios en Ruanda y Congo (versión revisada)

Se acerca el día 6 de abril. Esa fecha permanece grabada a sangre en la mente y las tripas de millones de personas que sufrieron un horror impensable. Los cien días siguientes al 6 de abril de 1994, tuvo lugar en Ruanda un baño de sangre, terror, muerte, ira y caos. Comenzó el único genocidio reconocido en ese castigado país. 800.000 personas fueron masacradas. La historia oficial dice que la mayoría eran de etnia tutsi, pero muchos de ellos eran también hutus que se oponían a la barbarie. Los únicos verdugos juzgados por la historia oficial fueron los militares extremistas y milicias paramilitares llamadas Interahamwe, se sobreentiende que hutu. Ningún tutsi, ningún rebelde del FPR, ahora en el poder, a pesar de haber cometido masacres igualmente calificables de genocidio.

La mayoría del pueblo, de etnia hutu y tutsi, también los twa, no hizo más que sufrir un miedo que jamás podremos llegar ni a imaginar de lejos los que no hemos vivido algo así. Insisto, LA MAYORÍA, huyeron en todas direcciones, se ayudaron, sufrieron terror y sufren hoy el trauma del recuerdo. Lloraron por las vidas perdidas sin sentido. Querían despertar de aquella pesadilla. Pero la historia oficial ha castigado a una etnia entera, la mayoritaria, a llevar la etiqueta de genocidas, y no víctimas, cuando la realidad es que son cuanto menos, igualmente víctimas de la crueldad psicópata y sanguinaria de la geopolítica global en la región.

Saco estas conclusiones después de leer y escuchar a muchos de los supervivientes, europeos, tutsis y hutus, famosos y anónimos. Después de haber asistido al diálogo interruandés, en Mallorca en 2011. Después de leer estos relatos esclarecedores que cito y recomiendo, entre otros:

Carnages. Les guerres secrètes des grandes puissances en Afrique. Del periodista de investigación Pierre Péan.

Huir o morir en el Zaire, testimonio de una refugiada ruandesa. De Marie-Béatrice Umutesi.

África, la madre ultrajada, de Joan Carrero Saralegui.

Les réfugiés rwandais à Bukavu au Zaire. Les nouveaux Palestiniens?, de Philippe de Dorlodot.

La Hecatombe de los refugiados ruandeses en el antiguo Zaire, testimonio de un superviviente. De Benoît Rugumaho. Testimonio que he tenido la fortuna de leer en español a pesar de no estar todavía publicado en esta lengua L’Hécatombe des réfugiés Rwandais dans l’ex-Zaire. Témoignage d’un survivant, gracias a que conozco tanto al autor como al traductor.

Auto judicial de 182 páginas del juez Andreu Meralles, presentado en el Juzgado de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional española en 2008, publicado aquí, en la página de Veritas Rwanda Forum.

Y muchos más de autores como Charles Onana, Patrick Mbeko, Robin Philpot, Judi Rever, Boniface Musavuli, Jean Pierre Mbelu, Honoré Ngbanda...

Digo que sufren hoy, porque es incomprensible la indiferencia del mundo ante una realidad terrorífica, debido a la manipulación a la invención de una historia oficial suprimiendo la verdad a costa de la vida de millones de ruandeses y congoleños y el empeño en mantener la Justicia de los vencedores como única “justicia” posible. Todo en aras de ocultar la culpabilidad de grandes hombres, empresas y potencias, y por el beneficio económico de la explotación legal e ilegal y sobre todo el control de unas inmensas riquezas naturales, las de la República Democrática del Congo. 

Teniendo en cuenta mi falta de conocimientos sobre infografía, este (la imagen anterior) es el esquema más sencillo que se me ha ocurrido hacer para explicar por qué todos, hutu y tutsi, sufrían antes, durante, después del genocidio de 1994 y lo que les queda en el futuro… Intentaré explicar de forma casi imperdonablemente breve y simplificada lo que pasó y pasa en Ruanda y Congo.

Sin olvidar que antes del 1 de octubre también hay una historia que tiene sus consecuencias, doy comienzo a esta crónica en el 1 de octubre de 1990.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Sobre líderes tradicionales, súbditos y clientes II

Tras la primera parte de opiniones africanas sobre una noticia aparecida hace un tiempo en un medio de Ghana, Joy Online, que informaba de un programa de cursos destinados a jefes y reinas tradicionales del país, para enseñarles a tratar a sus pueblos como “clientes”, en que la ruandesa que vive en Mozambique, Isabelle Munyangaju, y el ghanés Ato Ulzen-Appiah, afirman que es necesario que los líderes tradicionales mejoren su actuación, a continuación ofrezco íntegro el interesante análisis que dio por respuesta el congoleño Romain Minga.

Él destaca que antes de la colonización, los líderes tradicionales eran educados para ejercer ese cargo de la mejor forma, pero al desmantelarse la educación tradicional y cambiarse por la educación occidental, los líderes actuales no tienen la educación adecuada para ejercer las responsabilidades de tal cargo. Su pervivencia hoy en día choca con la nueva organización política, también occidentalizada obligatoriamente. Su visión es esta:
Foto: KarlHeinrich, via Wikimedia Commons
1. En su mayoría, la zona de África subsahariana estaba constituida por reinos. Estos reinos fueron divididos en países, luego comprados y colonizados.

Esto quiere decir que durante la colonización, uno de los grandes objetivos era desmantelar estos reinos, para  dominar la zona. Para llegar a sus objetivos, los países colonizadores utilizaron la educación y la religión (que no son malas en sí mismas). Presentando la educación y religión occidental como las mejores…

Visto que estos reinos no han sido completamente desmantelados, todavía hay algunos jefes tradicionales, emanación de estos antiguos reinos, que están presentes en su mayoría en zonas rurales o ciudades pequeñas. Los que tenían poder sobre los territorios de las grandes ciudades siguen allí, pero solo con reconocimiento histórico, ya no influyen en el rumbo ni en las grandes decisiones de las ciudades (en comparación con los de las zonas rurales que todavía tienen poderes territoriales, jurídicos y económicos) y se presentan como guardianes de tierras tradicionales.