El 18 de febrero de 2010 ocurrió una cosa que me hizo reflexionar que el interés económico en algunos países africanos será grande, pero el DESinterés por esos mismos países es infinito.
Tras numerosos desmanes del ex presidente de Níger, Mamadu Tandja, que quería aferrarse al poder a cualquier precio, se produjo un golpe de estado. Los militares derrocaron al presidente y suspendieron la constitución que acababa de reformar fraudulentamente Tandja, para eliminar el límite de permanencia en la presidencia de dos mandatos.
La mayoría de los nigerinos agradecieron la ilegítima medida militar, no se preocuparon demasiado, no era ésa la primera vez que en Níger los militares habían quitado de en medio a un presidente que no quería irse ni cuando le tocaba.
