lunes, 18 de noviembre de 2019
La APDHE concede uno de los premios 2019 de Derechos Humanos a V. Ingabire
Unas cuantas veces, gente amiga y cercana de profesión y de vida me han preguntado en confianza ¿por qué sois tan pesados con esta mujer? [Victoire Ingabire] / ¿Con este asunto? [Ruanda], esto es algo que agradezco porque es señal de una relación de sinceridad, en la que se plantean las cosas de frente. De sus palabras yo extraigo que les importo. Se trata de un solapado consejo para reflexionar, a la vez que de una advertencia “querida amiga, se te está yendo la olla, ¡vuelve al mundo en el que vivimos todos!”.
No sé qué responder, esta postura mía y de las y los compañeros de Umoya es difícil de explicar. No se trata de cerrazón, se trata de mantenernos firmes en una denuncia, aún a costa de las adversidades que trae toda lucha contra las versiones oficialmente impuestas a la mayoría, sin basarse en la realidad necesariamente; no se trata de obsesión, se trata de no cejar en la defensa de una causa justa, la de las víctimas de esta oficialidad impuesta, de esta impunidad de determinados criminales, cuyas exacciones han sido demostradas sobradamente durante los últimos 20 años; y no se trata aleatoriamente de cualquier mujer ni de cualquier causa, se trata, probablemente a estas alturas, de una de las mayores tragedias humanas de la historia reciente. Una tragedia que debería avergonzar a la humanidad entera.
jueves, 13 de agosto de 2015
La solicitud del abogado español a las autoridades británicas que nunca se escuchó
Antes de responder a esta petición, habiéndola recibido a tiempo, e incumpliendo todas las reglamentaciones internacionales, Reino Unido permitía que Karenzi Karake volara hacia Ruanda.
Ya vemos la intención de llevar la paz a los Grandes Lagos que tienen los "grandes" de este mundo.
lunes, 21 de abril de 2014
¿Qué es el evento Morir en los Grandes Lagos? ¿por qué acudir a apoyar?
El movimiento DBBTT llegó a la conclusión de que en Europa la gente no parece dar importancia a estos hechos tan graves porque no les pasa a ellos, porque no pasa a la puerta de su casa, entonces pensaron: ¿Por qué no hacemos una representación de la muerte y la ceguera e impunidad en la puerta de sus casas? Así comenzaron a desarrollar la idea del evento, una representación en la que algunos participantes interpretarían a los muertos y otros a los ciegos, con algunos otros repartiendo a los viandantes información sobre la realidad de la región: los peores crímenes imaginables silenciados, la implicación en ellos de personas y organizaciones conocidas que han sido denunciadas públicamente y la impunidad de las mismas gracias a la manipulación y la inconsciencia tanto ciudadana como de la mayoría de los responsables políticos occidentales.
El movimiento Don’t be blind this time (No estés ciego esta vez), considera todos los acuerdos y marcos de paz impulsados por la comunidad internacional y la ONU como caballos de troya, que tienen la finalidad de infiltrar en el gobierno de la RDC a los militares ruandeses, detrás de los múltiples grupos rebeldes del este del Congo que exigen integrarse en el ejército: RDC, CNDP, M23…, y a partir de ahí, normalizar el saqueo de los ricos recursos naturales congoleños por parte de los diferentes actores.
miércoles, 2 de abril de 2014
Genocidios en Ruanda y Congo (versión revisada)
Se acerca el día 6 de abril. Esa fecha permanece grabada a sangre en la mente y las tripas de millones de personas que sufrieron un horror impensable. Los cien días siguientes al 6 de abril de 1994, tuvo lugar en Ruanda un baño de sangre, terror, muerte, ira y caos. Comenzó el único genocidio reconocido en ese castigado país. 800.000 personas fueron masacradas. La historia oficial dice que la mayoría eran de etnia tutsi, pero muchos de ellos eran también hutus que se oponían a la barbarie. Los únicos verdugos juzgados por la historia oficial fueron los militares extremistas y milicias paramilitares llamadas Interahamwe, se sobreentiende que hutu. Ningún tutsi, ningún rebelde del FPR, ahora en el poder, a pesar de haber cometido masacres igualmente calificables de genocidio.
La mayoría del pueblo, de etnia hutu y tutsi, también los twa, no hizo más que sufrir un miedo que jamás podremos llegar ni a imaginar de lejos los que no hemos vivido algo así. Insisto, LA MAYORÍA, huyeron en todas direcciones, se ayudaron, sufrieron terror y sufren hoy el trauma del recuerdo. Lloraron por las vidas perdidas sin sentido. Querían despertar de aquella pesadilla. Pero la historia oficial ha castigado a una etnia entera, la mayoritaria, a llevar la etiqueta de genocidas, y no víctimas, cuando la realidad es que son cuanto menos, igualmente víctimas de la crueldad psicópata y sanguinaria de la geopolítica global en la región.
Saco estas conclusiones después de leer y escuchar a muchos de los supervivientes, europeos, tutsis y hutus, famosos y anónimos. Después de haber asistido al diálogo interruandés, en Mallorca en 2011. Después de leer estos relatos esclarecedores que cito y recomiendo, entre otros:
Carnages. Les guerres secrètes des grandes puissances en Afrique. Del periodista de investigación Pierre Péan.
Huir o morir en el Zaire, testimonio de una refugiada ruandesa. De Marie-Béatrice Umutesi.
África, la madre ultrajada, de Joan Carrero Saralegui.
Les réfugiés rwandais à Bukavu au Zaire. Les nouveaux Palestiniens?, de Philippe de Dorlodot.
La Hecatombe de los refugiados ruandeses en el antiguo Zaire, testimonio de un superviviente. De Benoît Rugumaho. Testimonio que he tenido la fortuna de leer en español a pesar de no estar todavía publicado en esta lengua L’Hécatombe des réfugiés Rwandais dans l’ex-Zaire. Témoignage d’un survivant, gracias a que conozco tanto al autor como al traductor.
Auto judicial de 182 páginas del juez Andreu Meralles, presentado en el Juzgado de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional española en 2008, publicado aquí, en la página de Veritas Rwanda Forum.
Y muchos más de autores como Charles Onana, Patrick Mbeko, Robin Philpot, Judi Rever, Boniface Musavuli, Jean Pierre Mbelu, Honoré Ngbanda...
Digo que sufren hoy, porque es incomprensible la indiferencia del mundo ante una realidad terrorífica, debido a la manipulación a la invención de una historia oficial suprimiendo la verdad a costa de la vida de millones de ruandeses y congoleños y el empeño en mantener la Justicia de los vencedores como única “justicia” posible. Todo en aras de ocultar la culpabilidad de grandes hombres, empresas y potencias, y por el beneficio económico de la explotación legal e ilegal y sobre todo el control de unas inmensas riquezas naturales, las de la República Democrática del Congo.
Teniendo en cuenta mi falta de conocimientos sobre infografía, este (la imagen anterior) es el esquema más sencillo que se me ha ocurrido hacer para explicar por qué todos, hutu y tutsi, sufrían antes, durante, después del genocidio de 1994 y lo que les queda en el futuro… Intentaré explicar de forma casi imperdonablemente breve y simplificada lo que pasó y pasa en Ruanda y Congo.
Sin olvidar que antes del 1 de octubre también hay una historia que tiene sus consecuencias, doy comienzo a esta crónica en el 1 de octubre de 1990.
martes, 26 de marzo de 2013
La intervención en Afganistán, un crimen en toda regla que nunca juzgará el Tribunal de La Haya
Según Agustín Velloso, “que unas personas gasten una enorme cantidad de dinero en someter y matar a otras personas que viven a miles de kilómetros de distancia, de las que nunca han recibido mal alguno y a quienes no han conocido ni tienen intención de hacerlo, mientras dejan al mismo tiempo de satisfacer sus necesidades básicas, las de sus hijos y sus vecinos” solo puede entenderse si la población que actúa así se encuentra en estado de enajenación mental generalizado… habla del pueblo español.
jueves, 31 de enero de 2013
"Shell condenada en Holanda", una buena-mala noticia
Ayer casi todos los medios destacaban la noticia sobre la sentencia de un tribunal de Holanda, que ha condenado a "Shell" la multinacional petrolera, por un vertido de petróleo en Nigeria.
Para mí, esta sentencia es una victoria que sabe a poco, me explico así rápida y brevemente:
Shell se ha zafado de pagar por la polución terrible que lleva provocando en Nigeria 50 años, con la simple medida de crear una empresa subsidiaria, Shell Nigeria, (para poder decir "no somos nosotros, es esta otra empresa", lo que hacen todas las grandes) aunque es propietaria del 100% de dicha subsidiaria, y sobornando a la justicia y gobierno nigeriano para que le garantizasen la impunidad.
Los nigerianos podían denunciar todo lo que quisieran, que en su país no llegaban a ninguna parte. De llegar a algo, se arriesgaban a llegar a la horca, como le pasó al activista Ken Saro Wiwa, condenado por su propio gobierno, bajo presión de Shell.
Sin medios de vida, humillados, sin posibilidad de soñar con justicia, los habitantes de la región se dedicaron a rezar, mendigar o luchar, en algún caso, como el grupo MEND o Movimiento de Emancipación del Delta del Níger, luchar con armas. No atacaban a personas, sino a instalaciones de estas multinacionales como Shell, a veces secuestraban a sus trabajadores expatriados, que soltaban al poco tiempo, por lo general ilesos y con una especie de síndrome de Estocolmo.
En 2009, el presidente de Nigeria, ahora difunto, Yar'Adua, cameló a los miembros del MEND ofreciendo una amnistía a cambio de la deposición de sus armas. Estos aceptaron e, ilusos, pidieron que se reparasen los daños causados a su tierra.
El líder del MEND, Henry Okah, fue detenido, acusado de cargos de terrorismo y juzgado en Suráfrica, la trampa, no en Nigeria donde gozaba de amnistía. Su grupo acaba de amenazar con retomar las armas y ya han puesto el grito en el cielo las grandes petroleras, callando convenientemente, la trampa y traición que entre todos han infligido a los que buscaban justicia en su tierra, MEND.
No sé si con esto he pintado el panorama en que tiene lugar esta noticia: Shell Nigeria condenada en Holanda.
Es estupendo que se haya abierto la puerta a otras demandas, esta es la parte buena de la noticia, porque un tribunal de Holanda se ha considerado competente para juzgar un crimen de una empresa "nigeriana" ya que es obvio que se trata de la propia Shell.
Pero la parte mala es más importante: de cuatro demandas, sólo salió adelante una, las otras tres no han "logrado demostrar que el petróleo de shell que arruinó sus tierras para siempre es responsabilidad de la compañía", el tribunal holandés piensa que es culpa de los nigerianos, que roban petróleo de los gaseoductos de Shell, no les queda más remedio.
Pero la realidad es que Shell, puesto que es gratis verter petróleo en Nigeria, no mantiene sus instalaciones como debería, en un simple cálculo de costes y beneficios, ha llegado a la conclusión de que es más barato perder unos cientos de miles de barriles de petróleo vertidos a la tierra y agua de Nigeria, que reparar y mantener sus instalaciones de hace 50 años.
Pagan una indemnización a una persona entre 31 millones (que son los habitantes de la región del Delta del Níger) y en Europa lo contamos como si se hubiera hecho justicia, "ahora ya podemos mirar a otro lado, que en Nigeria se ha hecho justicia"... pues no, es una migaja de justicia, que debería ser la entrada al resto de la JUSTICIA que falta en la región...
Esta es la noticia: Un tribunal de Holanda condena a una subsidiaria nigeriana de Shell por un vertido de petróleo y la absuelve de otros 3







