miércoles, 27 de mayo de 2015

Felicidades UMOYA

Érase una vez, allá por finales de los años 80…
Cuando Ana María Acedo, que entonces vivía sin lujos de ninguna clase, entre los pigmeos del Congo -luego Zaire, ahora República Democrática del Congo-, escribía unas palabras de desahogo de tremendo humanismo, porque cada vez que venía a España se sentía totalmente fuera de lugar.


Estas son Ana María Acedo, con chaqueta azul, y Loreto Rey, la que intenta zafarse de bailar.

“Vives en el Zaire y vas a España cada x años. Te encuentras con familiares, amigos, personas que te han conocido en circunstancias diferentes o que conoces en ese viaje. Dependiendo del grado de amistad, contacto por correspondencia etc te preguntan: 
‘¿Y dónde estás? … ¡Ah! eso debe ser África ¿no? … Y ¿Cómo está eso? Mal ¿verdad? Me parece que hace poco salió algo en la tele… ¡pobrecitos! Claro, con tan poca cultura… y vosotras ¿qué hacéis?… será difícil ¿verdad?… Chica ¿por qué no te vienes ya? Total, para lo que cambian.’
Y eso si no te sueltan ‘deberías dejarlos que se maten entre ellos’.
Todo esto te desarma, te deja anulada. Además, como la gente tiene tantas ocupaciones y tanta prisa, no sabes ni qué decirles para no entretenerles demasiado y que entiendan algo. A veces se te ocurre lo que menos hubieras debido decir, pues habituados a lo que inyectan los medios de comunicación y a otras ideas preconcebidas, lo que dices se toma como menos lo esperabas. Otras veces tienes que salir con una sonrisa de idiota o un “no digas esas cosas” para no liarte a guantazos, (…)

martes, 7 de abril de 2015

Un análisis de las elecciones en Nigeria

Los pasados 28 y 29 de marzo Nigeria celebró elecciones generales. Las quintas desde que terminase la dictadura militar, en 1999. Como en España, nadie derrocó al dictador, Abacha se murió él solo, y ya los nigerianos de la élite (política, militar y económica, como en España) se organizaron para seguir gobernando en las nuevas circunstancias. Se formó el People’s Democratic Party, PDP, partido que había ganado siempre hasta ahora. Los capos de este partido -varones, como se llaman en España; o dones, como en Italia- no son los únicos que tienen poder y control sobre la cosa pública de Nigeria, hay otros varones que se hacen llamar “opositores”, que dicen liderar una intangible disputa ideológica con los del gobierno, pero que en realidad gozan de buenas relaciones con ellos y de importantes nichos de poder. Buhari es uno de estos segundos.

Muhammadu Buhari siempre ha estado entre la élite poderosa. De hecho participó en un golpe de estado en 1983 tras lo cual gobernó durante casi dos años. No dio pié a la democracia precisamente, sino al término de Buharismo, la política que implantó en Nigeria, ideológicamente adscrita al fascismo, pero abierta de par en par al capitalismo global. Fue derrocado (que no se fue voluntariamente) en 1985. Dicen de él como virtud que le gusta el orden y la rectitud… y tanto.

Dicen de él, también como virtud, que rechazó un puesto en el gobierno de Umaru Yar’Adua, predecesor de Goodluck Jonathan, puede que rechazase ese puesto por integridad, pero hace 40 años, no hizo gala de esa virtud, cuando fue Comisario Federal para asuntos de Gas y Petróleo y mientras ocupaba ese cargo desaparecieron miles de millones de las jugosas arcas públicas nigerianas. ¿que no se los llevó él? Puede ser.

Ahora Buhari tiene 72 años, el más viejo jamás llegado a la presciencia, y parece ser que ha despertado esperanza en los nigerianos, a pesar de que se había presentado en tres ocasiones y jamás le habían votado. 

sábado, 28 de marzo de 2015

Kalambai

A los banglas de Lavapiés los senegaleses los llaman kalambai. En wolof, esta palabra significa negro, pero no por alusión al tono de la piel, sino a "igual que yo" "hermano" "en mi misma lucha" "de los míos". Dicen los senegaleses que los bangladesíes son admirablemente comprometidos en la lucha y la unidad. Algunos lamentan que sea esa cualidad más visible en los blanglas que el los africanos. Se unen a sus compañeros y no fallan. Africanos y banglas están en la misma lucha por la dignidad de todo ser humano, esté donde esté.

Aunque hay de todo en todas partes, es verdad que los kalambai de los senegaleses son gente concienciada por lo geneneral. 
Muchas veces los españoles confundimos su educado respeto, su forma de callar y sonreír para dejar pasar las mamarrachadas de la sociedad que les acoge, aunque sea de mala gana, con tontería. Pero los kalambai, de tontos, nada.

Al igual que muestran compromiso y conciencia social de solidaridad con los de abajo aquí en Lavapiés, (esa cualidad que sorprende con agrado a quien los conoce), lo hacen allá en su país, Bangladesh, uno de los últimos de la lista de desarrollo humano, siempre al lado o encima o debajo del corazón de África, Congo.

En su país, donde nunca hace frío, hay dos "familias" que se alternan en el poder desde la independencia. En lugar de preocuparse por el pueblo, lo único que les preocupa es firmar contratos con grandes compañías extranjeras para forrarse. 
¿Cuáles son los recursos del país que venden? Además de gas, petróleo, carbón, que explotan los omnipresentes norteamericanos, la pesca que explota cualquier pirata occidental que pague algo, hay un enorme capital humano. La gente trabaja como esclava para escasamente mal-sobrevivir debido a que no hay estado ni leyes que les protejan de la esclavitud, que dicen por ahí que ha sido abolida… Y encima es uno de los países más superpoblados del mundo. Esos esclavos son el preciado recurso que compran las grandes marcas de moda y trapos varios, para maximizar los sagrados beneficios. Las dos familias de la 'cosa nostra' que se alternan en el poder solamente tienen que seguir como hasta ahora, no protegiendo los derechos humanos ni medioambientales de su pueblo. Les es muy rentable mantener el actual estado de las cosas. Como a casi todos los gobiernos del mundo.

lunes, 2 de marzo de 2015

Apoyo urgente para Victoire Ingabire, un último empujón a su candidatura para este premio

Quedan pocos días para que se reúna en jurado de la XXVII edición del premio Internacional de Cataluña. Este premio de la Generalitat se concede cada año a aquellas personas que han contribuido decisivamente con su trabajo al desarrollo de los valores culturales, científicos y humanos en todo el mundo. Consta de 80.000 euros y la escultura “La clac i la letra” de Antonio Tàpies. El ganador de la anterior edición es el arzobispo sudafricano Desmond Tutú.

Una de las candidatas de este año es la líder de la oposición y presa política de Ruanda, Victoire Ingabire. Una mujer africana luchadora y comprometida, que ha antepuesto sus principios a su propio bienestar.

Victoire es una líder ejemplar. Admiro profundamente a esta mujer. Sus discursos, sus cartas, sus intervenciones públicas, sus cartas desde la cárcel, las palabras que envía a su querido marido y a sus queridos hijos, me tocan el corazón, me llegan a lo más profundo de la fibra sensible.

Me llena de rabia que una mujer así se esté pudriendo en la cárcel y el mundo mire para otro lado. Es una persona que tiene las cualidades, la preparación y el carisma para liderar a los pueblos de los Grandes Lagos africanos hacia la paz. Qué impotencia ¡¿por qué?! ¿Por qué no queremos la paz para estos pueblos tan castigados? ¡¿qué nos pasa?!

A veces pienso: hay que ver la calidad humana que se da en la región de los Grandes Lagos. Unos pueblos que han sufrido lo inimaginable, a la vez han engendrado a unos líderes de una nobleza inigualable en el mundo entero. Victoire no es la primera persona con tamaña entereza, fortaleza e integridad. Me estoy acordando de Patrice Lumumba y de tantos otros, que han sido asesinados precisamente por esas cualidades. No quiero, ¡no podemos permitir que Victoire acabe como Lumumba!

Está bien llevar la memoria de Lumumba en el corazón, pero mejor hubiera estado verle liderar al Congo en su camino hacia la dignidad. Como dice mi amiga BK Kumbi debemos honrar a nuestros líderes ¡mientras están vivos!

miércoles, 14 de enero de 2015

Fidel Castro Odinga y la etnicidad en Kenia

Hay una característica entre los partidos de Kenia, al igual que en muchos otros países, que sumada a la irresponsabilidad de los líderes políticos y a la debilidad de las instituciones del estado, forman una corriente que se dirige a toda prisa hacia un precipicio llamado violencia generalizada, esta característica-cascada es el etnicismo. Los partidos políticos se forman siguiendo la línea de la etnia y hacen campaña apelando a la rivalidad étnica. Cuesta encontrar señales de identidad ideológica en los partidos y coaliciones, lo más importante es la pertenencia étnica (y de quién seas hijo, como en España, pero eso es otro tema). Leo en un medio de Kenia esta noticia, “El CORD debe dejar de propagar odio contra los kikuyus” y me hace reflexionar varias cosas.

El CORD es una coalición de partidos en la oposición de Kenia, encabezada por Raila Odinga (Luo), tradicional figura de la oposición. Odinga se presentó a las elecciones de diciembre de 2007 con el Movimiento Naranja, el Orange Democratic Movement, ODM. Tras las elecciones estalló una oleada de violencia étnica por el supuesto fraude cometido por el partido del entonces presidente, Mwai Kibaki (Kikuyu), quien quería ser -y fue- reelegido a toda costa.

La violencia electoral que había acabado con la vida de unas 700 personas y desplazado a unas 250.000 de sus casas, terminó en febrero del 2008 con un acuerdo de reparto de poder. Así, rápidamente explicado: Mwai Kibaki accedió a crear el puesto de Primer Ministro y repartir los poderes. La presidencia para él y su coalición y la nueva figura de Primer Ministro para Raila Odinga y su Movimiento Naranja. 

La coalición no funcionó muy bien… como suele ocurrir en estos casos. Se deshizo en las siguientes elecciones de 2013, en las que Odinga volvió a ser derrotado, esta vez por Uhuru Kenyatta. Otro Kikuyu.

La violencia post-electoral avivada por muchos líderes políticos, ha quedado impune. La gente que lo perdió todo no ha sido reparada en ningún aspecto.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Refugiados en un lugar llamado España

Es difícil huir de la guerra, de la mierda de la no-guerra, de la violencia que generan intereses internos y externos que no comprendes, de personas y compañías que no conoces. Tienes todas las probabilidades de que te aticen hasta en el cielo de la boca, figurada y físicamente, cuando se te acaba el dinero. Te vas moviendo hacia aquí o allá, porque otros lo han hecho delante de ti, pensando “seguro que ellos sabrán mejor que yo hacia dónde hay que ir”. Siguiéndoles llegas a un lugar llamado España, a un sitio llamado CETI. Un día, la policía te lleva a otro lugar llamado CAR. No entiendes nada. Alguien te explica que solo podrás estar ahí unos meses. ¿Y después? Miras si puedes seguir ruta hacia otro país de Europa. Parece ser que tampoco puedes salir de este lugar llamado España.

Cuando has pagado un montón de dinero para cruzar esa frontera que separa a los enriquecidos de los empobrecidos, descubres que tus problemas no han hecho más que cambiar de cariz y acaba de sumarse el de no tener dinero. Ahora resulta que hay leyes que te han atrapado en una especie de tela de araña, ni te dejan avanzar, ni puedes retroceder, no te puedes mover. Hay personas que huyen de tu país que dicen que son abogados, médicos, ingenieros, eminencias, hay gente que huye de tu país que dice que es de la oposición política… piensas: “seguro que ellos sabrán mejor que yo qué decir, dónde ir”, pero tú, tú no sabes ni qué decir, sólo tienes miedo. Todo el miedo del mundo. Estás solo, ojalá estuvieras con tu familia, pero les has perdido la pista. Esto es lo que hay. No te queda otra que sobrevivir. Eres un refugiado.
A finales del pasado verano un grupo de la Red Interlavapiés hablamos con unos refugiados sirios que habían acampado en la plaza de los reyes de Ceuta, delante de la delegación del gobierno autónomo, para exigir soluciones políticas y humanas a su situación. En Melilla fue desolador ver a familias enteras haciendo vida debajo de un puente, literalmente, el puente que llega al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, CETI, de esta ciudad autónoma española. Este año que termina han llegado más de 180 sirios a través de Ceuta y unos 2.200 a través de Melilla. Descubrimos la crudeza de la vida para los refugiados, no solo sirios, entremezclados con los migrantes. Todos tienen algo en común, la incomprensible Europa no los quiere.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Manteros y mercados informales, oprimidos contra opresores

El otro día el blog de Michel Collon me recordó una magnífica reflexión de Malcom X que nunca está de más recordar y que viene bien para todo: “Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido”.

Lo legal y lo ilegal, lo bueno y lo malo, en nuestra mentalidad muchas veces no lo conforma tanto la racionalidad como la machaconería de los mensajes mediáticos y de la educación -estrechamente ceñidos al sistema capitalista.

Una de estas irracionalidades que hemos asimilado como incuestionables es la ilegalidad o maldad del modo de supervivencia de la gente que no tiene trabajo formal/regular/oficial, más bien que está en situación de “desempleo encubierto” como define el economista Gaspard Muheme* a todos los que no entran en los esquemas cuadriculados de la economía occidental capitalista. Los que alimentan a sus familias y pagan las facturas con trabajo dentro de lo que se considera economía informal, o trabajar en negro.

Mi amigo Bara es mantero, un tipo fantástico, muy educado y respetuoso, inteligente, honrado y con una visión de futuro para él y su familia ceñida a los principios de honradez y respeto a los demás que rigen su vida. Se ve obligado a vivir y mantener a su familia vendiendo en la manta, no le gusta, le encantaría ser asalariado en cualquier sitio, pero no encuentra trabajo que esté integrado en el sistema. ¿qué va a hacer? ¿Robar? ¿Mendigar? Oye, vender en la calle es una forma muy digna de vida en África. En muchos países de África, al no tener instituciones que establezcan y organicen unas normas basadas en la economía tal y como la conocemos en España, la capitalista, la gente basa su economía en las redes de confianza de su comunidad. Los mercados informales tienen sus reglas y la gente las cumple, aunque no encajen en la mentalidad capitalista. ¿y qué pretende hacer el sistema con la gente que se empeña en comer y vivir o sobrevivir a pesar de no tener cabida en él? ¿Matarlos a todos? ¿Meterlos a todos en la cárcel por el crimen de no encajar en el capitalismo? ¡Pero si no se los deja encajar!

viernes, 17 de octubre de 2014

Algunas cosillas sobre el ébola

El otro día participé en el debate sobre la crisis del ébola, del programa Fort Apache. Se emitirá en unos días. Resultó muy interesante para mí porque la mesa estaba compuesta, entre otros, por profesionales médicos y sanitarios que sabían muy bien de qué hablaban. Lógica y naturalmente el debate enseguida se tornó en “Sanidad pública o sanidad privada” en España, tras la cadena de malas decisiones políticas, errores e incompetencias que han llevado a nuestro país a la situación actual. Yo iba “a hablar de mi libro”, de ese tema en el que me intento especializar cada día, en el que no soy experta ni mucho menos, que es el punto de vista desde África. Me quedé con muchas cosas en el tintero, dado que no venían a cuento y el tiempo se hace breve cuando el tema es tan interesante.

Continuamente leo a periodistas, corresponsales y analistas que sí son expertos, que conocen en primera persona el terreno del que hablamos. He llegado a asumir, inconscientemente, que la mayoría de la gente los lee también y conoce estas cuatro cosillas sobre el ébola que yo he aprendido de ellos. Resulta que no, que la mayoría no las conoce porque no se abordan en los principales medios (sobre todo la televisión). Incomprensible. Pues allá van.

En primer lugar no es toda África la afectada por el ébola. Padecemos un racismo endémico que nos hace estigmatizar a los 1.100 millones de africanos que viven en 55 países cada vez que pasa algo a alguno de todos ellos. Sólo son tres países: Guinea Conakry, Sierra Leona y Liberia.

No sólo nuestros personajes públicos-mediáticos están rasgándose la camisa ante las cámaras de televisión por datos manipulados, falsos y/o incompletos, en Estados Unidos la histeria es mucho mayor. Se ha llegado a referirse a Obama como President Ébola, porque su padre nació, aunque apenas vivió, en Kenia, un país que está a unos 10.000 kilómetros de los países afectados, es decir muchísimo más lejos que Madrid de Moscú. En EEUU se habla del ébola no como enfermedad sino como agente, parece que en lugar de educarse en escuelas se eduquen en Hollywood. 

En septiembre de 2014, solamente en los tres países afectados, insisto, no en toda África, al día han muerto:
  • 13 personas de ébola
  • 14 personas de otras fiebre víricas como la lassa
  • 110 de tuberculosis
  • 404 de diarrea
  • 552 de malaria
  • y 685 de sida.
Un trabajador del centro de tratamiento del ébola de Kerema, en Sierra Leona. © Anna Jefferys/IRIN

jueves, 11 de septiembre de 2014

El valor de la vida de un congoleño en Virunga

El diario Telegraph de Reino Unido informa de que los soldados del ejército de la República Democrática del Congo han apaleado hasta la muerte a dos pescadores que vivían en el parque natural de Virunga, por protestar pacíficamente contra las prospecciones en busca de petróleo que la compañía británica Soco International realiza desde 2011 en este parque natural, declarado patrimonio de la humanidad en 1979 por la UNESCO.

Los demás pescadores del pueblo congoleño de Nyakakoma se lo contaron al periodista británico que ha destapado la noticia, Martin Fletcher, cuando visitó el “remoto” poblado. De todos modos el artículo necesita que un cooperante de HRW lo corrobore, Ida Sawyer, investigadora de la organización en Congo, lo confirmó. Con palabras como “inaceptable” y “no se puede matar a los villagers por expresar su protesta de forma pacífica”, Ida denunció que no son los únicos, que otros pescadores y activistas también han sido agredidos.

Las autoridades del parque “han abierto una investigación”, como siempre que Europa ve algo. Hasta que los europeos dejen de mirar, unos cuantos marearán la perdiz por allá sin animo real de llegar a nada, puesto que todo el mundo sabe qué ha pasado: lo de siempre. Por supuesto, el responsable de Soco en Congo niega cualquier responsabilidad por las acciones de los soldados congoleños.
Mapa tomado de la noticia del Telegraph, 'Battle for Virunga', 06-09-14
El parque natural de Virunga ocupa casi 8.000 kilómetros cuadrados de extensión en el este de la República Democrática del Congo. Es de un valor ecológico y biológico incalculable. Tiene especies animales raras, autóctonas, únicas, en extinción… montañas, un glaciar, volcanes, lagos, bosques, mesetas… Entre las especies en peligro de extinción que viven en el parque de Virunga están los emblemáticos gorilas de montaña. Fue para protegerlos a ellos por lo que el sanguinario rey Leopoldo I de Bélgica creó el parque nacional en 1925. En 1994 la UNESCO declaró el parque “en peligro” y así sigue en nuestros días.

Desde 2008, el aristócrata belga, de educación británica, Emmanuel de Merode, es el director del Parque Nacional de Virunga. Antes de él no se conoce a ningún director, no eran de estirpe real belga, sino simples funcionarios del Instituto Congoleño para la Conservación de la Naturaleza, creada por Mobutu en 1969.

sábado, 30 de agosto de 2014

África y América. ¿Por qué Ferguson es Congo?

Publico este artículo de BK Kumbi porque suscribo cada una de sus palabras.

Como africanos, a menudo nuestros ojos se vuelven hacia América porque para algunos de nosotros hay una ilusión que nos atrae- pero para otros el ojo se centra en cómo el hombre Negro aparece en escena en la realidad americana.

Para muchos americanos negros, como para la mayoría de americanos, África es una tierra de salvajes; y esta idea tiene una relevancia particular entre la población afro-americana porque muestra cómo se les ha enseñado a odiarse a sí mismos a través de la figura del llamado hombre original, un hombre que es sub-humano.

Sin embargo, cuando miramos las cosas más de cerca, una tiene que preguntarse si hay alguna diferencia real en el modo en que somos tratados. Las políticas imperialistas que afectan a las poblaciones africanas son las mismas que las aplicadas a la población negra en los Estados Unidos -precisamente porque el principio subyacente es que el cuerpo negro debe ser explotado vivo o muerto. Debe generar beneficios.

Provengo de un país, la República Democrática del Congo, donde más de 6 millones de personas han sido asesinadas y donde los asesinatos continúan teniendo lugar para que el mundo se beneficie de la riqueza del país, especialmente del coltán, un mineral utilizado para hacer teléfonos móviles. También es utilizado para manufacturar armas que matan a otros negros a miles de kilómetros de distancia de la propia tierra.

La cobertura mediática de esta tragedia en el Congo está ausente de la mayor parte de los canales americanos. Cuando es presentada, es para demostrar que hay negros que matan a negros. No se plantean preguntas sobre la gente o los países que arman a esos negros -y con qué propósito. En su lugar, los medios corporativos prefieren emitir historias sobre líderes de bandas en nuestra región que los Estados Unidos ha contratado para hacer el trabajo y alimentar la teoría de negros matando a negros a nivel internacional.